jueves, 3 de septiembre de 2009

Elegía de un hombre inconformista conformado



Estoy parado al centro del abismo
con un pie en las nubes
y el otro en la alfombra de mi habitación
entre el miedo y el éxtasis de la gloria
¡ay si me enceguece!

Estoy parado en el centro de los tiempos
entre el pasado que no quiere irse
y el futuro que anhelo sin jamás aproximarme,
replegado en un presente que no quiere ser.

Estoy conectado al centro de la tierra
mas quiero estar al centro del sol
dentro de una lámpara de greda
que mantenga el calor de mis ideas.

Soy astronauta de tierra
vuelo hacia donde no puedo llegar;
no puedo llegar hacia el lado oscuro de la luz
quiero todo aquello que no puedo.

Me invento escaleras
con escalones escalofriantemente escandalosos
para bajar y subir cuando quiera
a todos esos lugares que quiero pero no puedo.

Me he conformado con mi conformidad
de ser simplemente un hombre confortado
con saber que jamás alcanzare lo imposible
porque solo así es posible disfrutar
aquel lugar donde jamás estaré.

sábado, 29 de agosto de 2009

Así Está la Cosa

Así está la cosa

unos roban otros venden;

lo que roban

es de nosotros,

lo que venden

es para nosotros.

Víctima y victimario

están en la calle ancha

grabados y condenados,

controlados cuadra a cuadra,

allí están

lejos del niños de buen

crecer.

Así está la cosa:

Beneficios; hoy.

Subsidios; hoy.

¿Quejarnos? - ¡no!,

no debemos.

Así está la cosa

¿Quién se quejará?

ANDHA a Chile

(quise decir anda)

Pregúntale a un deudor habitacional,

al indígena subversivo

¡ que terrorista más soberbio!

Así está la cosa

economía más sustentable no hay

y yo no tengo para comprar pan,

me pasa por ignorante

debo dejar de ser estudiante

el que mucho abarca…

una cosa a la vez.

Así no más, esa es la cosa

un llamado a votar

para que la cosa pueda cambiar

de mano a mano

de concertación a alianza

todos por Chile…al bolsillo personal.

lunes, 20 de julio de 2009

Dónde estas Baudelaire

Dónde estás Baudelaire
te busco y no te encuentro
entre mariposas lascivas; te busqué
mi querido Baudelaire.
Entre versos disimiles, inescrupulosos
en la copa máxima de la oración,
en la rima perfecta, asonante, consonante
te busqué sepultado bajo flores negras
más allá del fuego y la locura.
Te busqué hoy y ayer
y no te encontré Baudelaire
te busqué en un jardín de arpías,
le pregunté a Satanás por ti;
negó inclemente haberte conocido alguna vez.
Te busqué en las calles de noche
entre los faroles ocultos en una falda ramera,
entre los cantos perversos del hombre indecente,
te busqué, te busqué y no te encontré
mi querido Baudelaire.
Te busqué en los cuadros parisienses
a cada hoja que mi dedo giró
avanzando como las olas que golpean los versos
sobre las orillas de mis parpados,
¡ho!, tu maldito escritor, amable escritor.