sábado, 29 de agosto de 2009

Así Está la Cosa

Así está la cosa

unos roban otros venden;

lo que roban

es de nosotros,

lo que venden

es para nosotros.

Víctima y victimario

están en la calle ancha

grabados y condenados,

controlados cuadra a cuadra,

allí están

lejos del niños de buen

crecer.

Así está la cosa:

Beneficios; hoy.

Subsidios; hoy.

¿Quejarnos? - ¡no!,

no debemos.

Así está la cosa

¿Quién se quejará?

ANDHA a Chile

(quise decir anda)

Pregúntale a un deudor habitacional,

al indígena subversivo

¡ que terrorista más soberbio!

Así está la cosa

economía más sustentable no hay

y yo no tengo para comprar pan,

me pasa por ignorante

debo dejar de ser estudiante

el que mucho abarca…

una cosa a la vez.

Así no más, esa es la cosa

un llamado a votar

para que la cosa pueda cambiar

de mano a mano

de concertación a alianza

todos por Chile…al bolsillo personal.

lunes, 20 de julio de 2009

Dónde estas Baudelaire

Dónde estás Baudelaire
te busco y no te encuentro
entre mariposas lascivas; te busqué
mi querido Baudelaire.
Entre versos disimiles, inescrupulosos
en la copa máxima de la oración,
en la rima perfecta, asonante, consonante
te busqué sepultado bajo flores negras
más allá del fuego y la locura.
Te busqué hoy y ayer
y no te encontré Baudelaire
te busqué en un jardín de arpías,
le pregunté a Satanás por ti;
negó inclemente haberte conocido alguna vez.
Te busqué en las calles de noche
entre los faroles ocultos en una falda ramera,
entre los cantos perversos del hombre indecente,
te busqué, te busqué y no te encontré
mi querido Baudelaire.
Te busqué en los cuadros parisienses
a cada hoja que mi dedo giró
avanzando como las olas que golpean los versos
sobre las orillas de mis parpados,
¡ho!, tu maldito escritor, amable escritor.

sábado, 13 de junio de 2009

Quién te crees tú

Por qué vienes tú mariposa cósmica

apareciéndote a medias;

entre glacial y roca ardiente,

piensas tú poderme asustar

pasando frágil como arena de estrellas

o furibunda cual cometa.

Qué pretendes provocar

¿catástrofes?,

convulsiones iracundas que me confundan

para cuando no te vea de rabia

amarrarme las manos,

romperme los labios con tus armas letales.

Quién te crees tú

llegas y pasas inesperada

como sol de media noche.

Quién te crees tú

saliendo y entrando a tu antojo.

Quién te crees tú

cuando inmisericorde vienes

dejando a la intemperie

mi cuerpo desharrapado

luego de provocar mi mirada involuntaria

ante tu menear exuberante, te paseas

felina en el borde del tejado,

cautelosa,

haciendo de todo el paisaje

un todo sumado a tus alhajas

adheridas a tu piel, y te vas,

despacio, te vas.

Crees tú qué me asustas,

acaso piensas eso

cuando me ves tiritando

apegando

tu voluptuosidad

en mi aliento de mar y vientos

cuando quieres navegar… ¡No!

Te digo ¡No!.