viernes, 5 de septiembre de 2008

EL GRAN REY DE LA MENTIRA

El gran rey de la mentira

montó su corcel aerodinámico

lo cabalgó hasta una feria libre

llegado lo compró todo.

Cuando nos tocaba adquirir no había nada

compró hasta el alma de los feriantes

los que formaron parte de su ejército abominable

como soldados diestros para lo despreciable.

Ese afán malicioso de tenerlo todo.

¡Oh gran Rey de la Mentira!

Al rey de la mentira, le falta un trono

mas la corona la tiene el pueblo

y el pueblo no la vende.

El gran rey de la mentira

recluta hombres para su capital

hay de aquellos dispuestos cual mercancía

al gran circo de la Alianza

o a la Concertación de payasos

de tomo y lomo,

camaleones híbridos de color.

Hay de aquellos hombres dispuestos a la venta

¡los hay!

conglomerado de raza amarilla

desmemoriados, ¡los hay!,

queriendo coger un trozo de los que les toque

¡los hay!

El gran Rey de la mentira

no escatima a la hora de hacer fortuna

pena tiene ninguna

si se trata de explotar

este demócrata capitalista no va ha parar.

Tiene aviones y hasta club deportivo social

la presidencia ahora quiere comprar

versando caballerosidad, cabalga, cabalga

pero no se lo vamos a aguantar.

jueves, 21 de agosto de 2008

TU CUERPO DE MUJER

Tu cuerpo de mujer
es la exacerbación de mi ego.
Tan inmensamente grácil al tacto
belleza implacable,
hierba fresca, llanura hedónica,
tú mi altar de mares blancos.
Yo me quedo con tu cuerpo,
con tus instantes de suspiros líricos,
con la germinación del olimpo en tu piel,
con el oleaje de tus piernas
al navegar por tus fragancias íntimas.
Me parece que puedes volar
cuando vulnero los límites
cayendo como fronteras después de la invasión
a tu cuerpo de mujer
a tus tierras de fuego.
Holocausto primordial
son mis manos en la arena
levantando el polvo hasta hacerlo perfume
lográndome extasiar con tu presencia
con tu baile frágil mi gacela cósmica.
Tu cuerpo de mujer
es la exacerbación de mis sentidos
mis fluidos, mis corajes y otras ansias
tu cuerpo de mujer
es el animal perfecto
para la caza y para beber.

jueves, 24 de julio de 2008

EL ROSTRO

Te miro a la cara
me detengo para observarte
te miro atento y te sonrojas,
despavorido huyes y te escondes,
¿a qué le temes?
¿Le temes a los huesos insidiosos de mi rostro?
Este cráneo espantoso
no sabes tú que encubre
no sabes tú hipócrita peatón.
Te miro a la cara,
no reaccionas, nada
te arrancas asustado,
me preenjuicias,
¿le temes a mi rostro?
Está enquistado, te digo, entre
San Bernardo y Conchalí
¿me has visto por ahí.?
Te miro a la cara
me detengo para observarte
¿me has visto en otra parte?
Talvez te he servido café,
talvez te he pedido monedas,
me viste en la micro,
me has visto amarrado con cadenas,
talvez te amé, talvez te odié.
Mira mi rostro, ¿no te parece humano?
¿por qué me miras tan asustado?
Pude haber sido tu hermano,
talvez me viste en tu cama, acostado
con tu madre o tu padre,
pudo ser con tu sombra licenciosa.
Te miro atento y te sonrojas
¿le temes a los huesos maliciosos de mi rostro?
No sabes tú que encubre,
No sabes tú, nada.